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sábado, 9 de julio de 2016

Libro de Buen Amor, de Juan Ruiz, Arcipreste de Hita

     A pesar de tantos años desde que comencé en esto de leer, a pesar de haber cursado Filología Hispánica cuando esta era una carrera medio digna, a pesar de que la literatura medieval me atrae y me gusta, aún no lo había leído. Hacer un comentario del libro es absurdo, tenéis decenas de güebs donde podéis ver de qué va (si es que no lo sabéis) y en cualquier edición buena, como la mía, tenéis gran cantidad de bibliografía para los detalles textuales, literarios, contextuales, etc. Me propuse que en mi blog no se repetiría lo que hay en otros lados, cuando trate de libros, sino que intentaré decir algo nuevo o simplemente, comentar lo que me parezca, desde mi subjetividad.
     En esta ocasión, desde cierto momento, me fue llamando la atención algunos términos y expresiones y las fue marcando. Es eso lo que quería exponer aquí: el elemento que me llamó la atención y por qué. A veces se repite la palabra o expresión más veces, aunque lo normal es que yo sólo ponga una estrofa de ejemplo, normalmente la primera en la que aparece. De este modo se puede enriquecer en algo la lectura, más allá de lo que los manuales pongan. Si alguien lee esta entrada y quiere aportar algo, en los comentarios puede. Le invito a hacerlo.
La edición utilizada es la que me compré posiblemente en 2006, de Alberto Blecua, publicada en Cátedra.
este mismo

    MERCHANDÍA.  Aparece en las estrofas 615 y 1040. Lo que me llama la atención es la cuestión lingüística. Hoy en día se usaría, de la misma raíz, "mercaduría". En el DLE (lo que siempre se conoció como DRAE), aparece que "mercancía", que es la misma palabra que aquí nos referimos, pero con cambio de significado, viene del italiano mercanzía. Sin embargo, merchandía, puede tener esa "ch" como cultismo y pronunciarse: mercandía, cuyo grupo -nd- pasaría a ser el fonema dental que daría posteriormente la actual "z". ¿Se pronunciaría ya algo asibilado esa -d- de "merchandía"?
    La estrofa 653 dice:
¡Ay, Dios, e quán fermosa viene Doña Endrina por la plaça!
¡Qué talle, qué donaire, qué alto cuello de garça!
¡Qué cabellos, qué boquilla, qué color, qué buenandança!
Con saetas de amor fiere quando los sus ojos alça.

Me parece unas expresiones muy actuales. Casi podría encontrarse en un poema de la segunda mitad del siglo XIX. Las exclamaciones introducen un naturalismo expresivo muy propio del extasiado, y como digo, de un toque muy natural, aunque detrás esconde una idea de belleza que se desarrolla en otras partes del poema. Sin embargo, el primer verso podría ser dicho por cualquiera de nosotros. "¡Ay, Dios!"   es el colmo de la expresividad exacerbada. El último verso introduce un tópico, proveniente de ciertas creencias amatorias, según las cuales el amor era como un fluido que pasaba de los ojos del amante al de la amada o amado, de modo que así se enamoraba esta. Además de la idea de las flechas de amor/Cupido, que todos conocemos.
    PELMAZO. Aparece en la estrofa 744. Cuando alguien concibe un término marcado socialmente, como perteneciente a un sociolecto o incluso idiolecto concreto, más bien coloquial, automáticamente considera que es un neologísmo, en ningún caso piensa que es un término que podía escribirse en 1330 en un poema (aunque tenga rasgos coloquiales, lo cual no es importante, pues actualmente desconozco si "pelmazo" era coloquial o no en dicho año). En fin, es una curiosidad más, que me ha hecho disfrutar del libro.
     ZATICO. En estrofa 869. Unos cien años antes, Gonzalo de Berceo usaba esta palabra. Es una palabra de origen vasco, y el de Berceo, al escribir en la Rioja, se considera conocedor de dicha lengua o al menos, de usar los vasquismos que serían múltiples en su zona, como parece demostrar sus composiciones, en donde aparecen más. Cien años después, en un lugar sin influencia del vasco, Juan Ruiz escribe "zatico". ¿Se había extendido dicha palabra?, ¿venía usándose en toda la zona castellanoparlante desde sus orígenes, debido a que dicha lengua nació en contacto con el vasco y dicha palabra estaría dentro desde el principio? Quizás ya esté resuelto el misterio de "zatico".
     Detrás de cada obra, hay una filosofía, incluso una ausencia deliberada de ella. Hay estrofas, como la 887, que sirve de ventana a la que el Arcipreste quiere transmitir, en este caso en forma de consejo (y no es la única de la obra, sino que la obra es un compendio de "filosofías" y "morales"). Dice así:

El cuerdo gravemente non se deve quexar,
quando el quexamiento non le puede pro tornar:
lo que nunca se puede reparar nin emendar,
dévelo cuerdamente sofrir y endurar.

Filosofía de la resignación, sin duda. De tradición estoica y católica.
     Me llamó la atención la estrofa 1079, donde se producen las rimas:
conbid
id
dezit
lid
No comprendo el cambio de "dezit", que no es "te dice", sino el imperativo. Puede ser una deturpación por parte del copista. O puede venir desde el origen, mostrando, en todo caso, una neutralización de dentales, que por la apócope extrema se daría. Actualmente sería considerada ahí una distribución defectiva, pues la -t- no aparece a final de palabra en español actual (excepciones son extranjerismos muy poco usados, como Tiamat).

    DE LOS OJOS LLORANDO. La estrofa 1139 dice:

en sus pechos feriendo, a Dios manos alçando, 
sospiros dolorosos muy triste sospirando,
signos de penitençia de los ojos llorando,
do más fazer non pueda, la cabeça enclinando.

Hubo un debate sobre qué significando en el Cantar de Mío Çid  de la expresión, "de los sos ojos tan fuerte mientre lorando", y fue un estudioso el que comprendió que esa expresión hacía referencia a que Ruy Díaz no lloraba a voces, sino en silencio. Esta expresión, bastantes decenios después, lo seguía usando el Arcipreste en su obra, con el mismo sentido. Si aquel estudioso del Çid comprendió aquello usando otros textos lo desconozco, pero sin duda, acertó.
     FRANÇISCO. En la estrofa 1230. Muchos hemos aprendido, junto con la vida de San Francisco de Asís, que dicho nombre es un mote que recibió el santo y que significa "el francesito", puesto que lo recibió a su vuelta de Francia. Era un acto de fe creernos dicha historia. Esta estrofa me devolvió la fe en las historias, pues aquí se refiere a algo llamado "galipe" y que Alberto Blecua no está seguro de qué sea, si un instrumento o un baile "francisco", es decir, francés.
     ERÏALES. Estrofa 1234. Dice Bécquer: 

Mi vida es un erïal
flor que toco se deshoja
que en mi camino fatal
alguien va sembrando el mal
para que yo lo recoja.

Cuando vi por primera vez este poema, pensé que el hiato era puramente métrico. Al ver la palabra con hiato en la obra de Juan Ruiz, me replantee dicha idea. El DLE dice que la palabra viene de "ería", con hiato. Ahora pienso que quizás para Bécquer era llana, con acento en -i-. 
     Algo que me llama la atención, me "hace gracia", es decir, me cae simpático, es ver que introduce segmentos en latín en estrofas, con partes de oraciones o de textos eclesiásticos, haciéndolo encajar métricamente, a veces modificando el texto latino para ello. 
     TOMAR. En la estrofa 1253, dicen los escuderos de los caballeros: "al tomar vienen prestos, a la lid tardineros". En las notas no se aclara qué significa ese "tomar". Yo creo en dos posibilidades, así de pronto. Por un lado, al estar hablando los escuderos de la afición a los juegos de los caballeros, puede ser que ese "tomar" haga referencia a dicha afición, por ejemplo, a 'ponerse a jugar', o algo así, pero lo primero que piensé fue en 'beber alcohol'. Es decir, los caballeros van pronto y rápido a la taberna a beber (donde también juegan a los dados), pero al combate les cuesta más. 
     CRAS. Hay un juego de palabras, que creo que comienza en la estrofa 1256. Siempre, en un contexto relacionado con el "cuervo" aparece esta palabra con el doble significado: 'cuervo-mañana'. No olvidemos que "cras" es 'mañana' en latín, y a la vez, es la onomatopeya usada para referirse al graznido del cuervo. Esto me hizo recordar a Tolkien y cómo puso nombres onomatopéyicos a algunas aves, como cuervos, por ejemplo: Roäc es el nombre del " señor de los grandes cuervos de Erebor". No creo que Tolkien leyera al Arcipreste, pero sin duda, estas coincidencias lógicas, es indicio de que todos tenemos un cerebro muy parecido, que trabaja en base a analogías fantásticas.
     PRIETA. En estrofa 1281. En el texto significa 'negro', que es el significado que mantiene en portugués por ejemplo. Me llama la atención sólo porque ya no se usa y me gustaría. Y porque conozco una palabra "cachiprieto" que es una finca, en Jaén, que creo contiene ese significado. Un ejemplo más lo encontraríamos en la estrofa 1485: "cabelprieto", es decir, de pelo negro.
     ANDALUZÍA. Aparece en la estrofa 1304, y se opone a Granada. Es decir, de lo que hoy en día llamamos Andalucía, hubo un tiempo que sólo la parte conquistada por Castilla se llamó así, y sólo al ámbito geográfico, mientras que la tierra aún en mano de moros, era llamada Granada. Me gusta recordarlo de vez en cuando.
     EN PINO SE TENÍA/TERNÉ PINO. Estrofas 1402 / 1404. Un asno siente envidia de un perrito que apoya sus patas en las faldas de su dueña. Y piensa aquel en hacer lo mismo. Sostenerse a dos patas para apoyarse en la ama es lo que aquí se dice: tenerse en pino o tener pino. Evidentemente está directamente relacionada con nuestro "hacer el pino", que es ponerse a dos "patas", en este caso actual en las delanteras.
     MAÇO. En la estrofa 1545 se hace referencia a cómo la muerte aparece y con su mazo hiere en la cabeza para llevarse a las personas a su reino de oscuridad, fuego y sufrimiento. Dos consideraciones. En los espectáculos romanos donde moría gente, existía la figura del Caronte, un verdugo que salía con capucha y un gran martillo o mazo con el que remataba a los moribundos con un golpe en la cabeza. Por otro lado, la imagen típica que tenemos todos en nuestro subconsciente es el de la muerte con guadaña (¿de origen nórdico u oriental?). No sé desde cuándo existe dicho instrumento de segar, pero en 1330, aún persistía la imagen de la muerte como un caronte, una imagen cercana a la antigüedad de 1000 años antes. Estas reliquias me ponen los pelos de punta.
     URRACA. Es el nombre de la Trotaconventos. Sólo lo menciono porque recuerdo una lección de mi profesor Manuel Ariza, en la que nos dijo en clase cómo los nombres de la nobleza pasaba al pueblo llano y era cuando dejaba de usarse por la nobleza. Así pasó con Urraca, que pasó de ser nombre de reinas, a ser nombre de plebeya y por último, de animal. Si a María no le ha pasado es por su importancia religiosa y tradicional. Sin embargo, nombres como Maruja sí están en ese proceso. En este caso vemos el nombre de Urraca usado en una anciana que pone en entendimiento a dos personas con intereses amatorios muy claros.
   

lunes, 30 de mayo de 2016

sobre la fecha y lugar de Cantar de mio Cid. Unos pocos datos

     Preparándome me hallo las oposiciones. Eso me lleva a plantearme cosas que no tenía en mente no mucho ha, pero que con este nuevo avatar, he tenido que atender. Así, todo lo referente al origen del Cantar de Mío Cid Ante algunos conflictos buscando en internet algunos datos sobre la datación del Cantar de Mio Cid, conflicto más mío que de nadie, pues encuentro argumentos que se dan por válidos y ya, he decidido colgar lo poco que tengo en unos apuntes de la carrera donde se contesta a autores como Colin Smith o Ubieto a algunas de sus afirmaciones. Espero que a alguien le pueda servir de ayuda. Son copia casi exacta de los apuntes y en corchetes añado de mi propia cosecha para que no se pueda achacar a mí eminentisimo profesor lo que no dijera o yo copiara mal.

     Cuanto más leo a Pidal más me convence, aunque obviamente se pueda perfilar datos exactos de fechación y demás. Pero en esencia es irrefutable. ¿Por qué no se puede pensar en dos autores del Cantar, uno de ellos casi coetáneo a los hecho? ¿Por qué no pudo haber un autor o, incluso, el copista último que modificara el texto hasta el punto de que se aúnen anacronismos con datos muy precisos, incoherente hecho si fuera de un sólo autor? Me falta mucha crítica por leer, pero por ahora son dudas razonables para mí. Aquí os dejo lo poco que puedo.

     Los defensores de que el poema es del siglo XIII argumentan que el rey Alfonso envía cartas a los galicianos y portugueses. Pero también se envían a los de Carrión. Las cartas eran para reunirse en cortes, por lo que no eran independientes ninguno de estos. (Versos 2977 y siguientes).

     Ubieto dice que otro motivo es que se habla de Valencia la Mayor, por lo que hubo de haber una menor. La otra Valencia que hay era Valencia de don Juan, que recibe dicho nombre (antes era Coyanza) a principios del siglo XIII; pero no es un argumento porque también se habla de Barcelona la mayor y no ha habido otra menor. Es un mayor como superlativo.

      Algunos autores como Pattison o Ubieto consideran lingüísticamente más apropiado asignarlo a la fecha de 1207. Ubieto cree que el originario estuvo escrito en aragonés por los aragonesismos que conservaría, rasgo que ya Pidal lo refirió. Sería un texto, el manuscrito, traducido por encargo de la burguesía de Burgos.

     A este respecto, Colin Smith dice que el autor del poema estaría imitando el lenguaje arcaico, pero ¿cómo es posible que alguien en esa época supiera cómo es el lenguaje arcaico? [Los documentos escritos no nos sirven porque eran mezcla, a lo más, de latín vulgar y romance latinizado, y no es eso lo que hay en en el Cantar del Cid]. Lapesa, sin embargo, señaló rasgos que lo acercaban más al XII que al XIII. Por ejemplo:

  1. Per Vermudoz contiene el patronímico en -oz. La alternancia entre -oz, -ez e -iz acaba en el siglo XII. En el siglo XIII estaba fijado en -ez.
  2. la palabra alguandre ('alguno') aparece en glosas en Silos, en el Cid y en el Auto de los Reyes Magos, pero no hay en el siglo XIII. [En los temas del Autor de los Reyes Magos tengo: <<alguandre - aliquando, es palabra que sólo aparece tres veces en español: glosas, Cid y Auto; ya no vuelve a aparecer. Lo que indicaba que el original del Cid es del XII y no del XIII.>>]
  3. De igual manera, el término escuelas, con el significado de 'tropas' tampoco aparece en el siglo XIII.
  4. Sonrisó tampoco aparece en el siglo XIII. 
  5. Los infantes de Carrión no son hijos de reyes, sino de nobles, y en el s. XIII sólo se considera infante al hijo de reyes.
Pese a todo, la verdad es que entre la fecha 1160 (última ofrecida por Pidal) y 1207 la lengua [no] había cambiado tanto.
En cuanto a los aragonesismos, Pidal hablo de reyal por real, nueves por nubes. Son discutibles porque la y de reyal puede ser palatal etimológica y no consonante antihiática, que es característica del aragonés. Nueves por nubes puede ser un error del copista porque esa diptongación no es aragonesa propiamente.

     Ubieto aporta la palabra foz por hoz, con el significado de 'tajo'. Eso es una barbaridad porque en la Edad Media, foz se escribía en castellano, se aspirara o no la f-. Cree que las palabras con pl- inicial son aragonesismos porque en Aragonés no se palataliza, pero en el siglo XII se mantiene así en Castilla.

     En el verso 936 aparece la expresión: tierras negras. Según Ubieto, porque en aragonés tierras negras significa 'tierra llena de árboles'. Aquí el poema se refiere a que las está quemando.

     René Pellen añade más aragonesismos: fo-foren ('fue'-'fueren'). No es verdad, se da también en castellano primitivo; otras palabras serían: finiestra, gamba, testa, pero son palabras que se han dado en castellano de la Edad Media.

     Uno de los rasgos que el copista elimina son las formas del diptongo en -uó-, así en una tirada de rima -ó-e una de las palabras que aparece es "fuente", y es porque originariamente la rima era en "fuonte". Ubieto y Pellen dicen que es aragonesismo por la pronta fijación del diptongo en -ué en castellano; sin embargo, si el texto es de un señor de Medinaceli, cerca de Aragón [reino al que perteneció poco antes de la composición], es posible que perdure más tiempo el diptongo en -uó-, de hecho Lapesa encontró en Soria diptongos en -uó.

     El copista, además de los diptongos en uó cambió otras cosas. A veces introduce cambios en los grupos gráficos pl- reduciendolos a l- (siempre palatal); el cpista o quien sea quita algo que el ya no usaba, como la -e paragógica y sabemos que había dicha -e [en una versión anterior] porque no ha podido eliminar la -e en los plurales donde seguía la rima:
                                                                            coraçon-señor-Alfon-son-sayones.
     La -e paragógica existía, así que el copista debió eliminarla.

[Esto podría ser otro argumento para rechazar la teoría del uso de un lenguaje arcaico del componedor único de la teoría de Smith y sus seguidores, pues precisamente la pérdida de la -e paragógica es modernista].

     La -e paragógica no es conservación de una -e etimológica (aunque coincida en algunos casos); sino que a causa de la pérdida extrema de -e al restituirse aparece en lugares donde no debería haber: ellos sone.

martes, 24 de mayo de 2016

cuando la estulticia se une al ego. Sobre un comentario en un blog

me apetecía poner la imagen

Encontrarme en un blog un comentario de alguien que ha trabajado la novela, la lírica, el ensayo, pero no conoce el mundo del drama y pregunta que cuántas páginas debe ocupar un drama. Eso.

Absurdo porque una persona que ha trabajado tanto en lírica, narrativa y ensayo, no puede decir que no conoce el mundo del drama. Demuestra que es un escritor de pacotilla, porque es un lector de pacotilla que no habrá leído nada más allá de dos libros de moda, Bukowski porque queda guay y Harry Potter.

Absurdo porque si sabe tanto porque ha escrito tanto de tantos géneros, es para que tuviera recursos en su casa como para averiguarlo por él mismo. ¿Por qué no abres una obra de teatro y echa un vistazo?

Absurdo porque pide a la autora del blog que le conteste en número de páginas. Este señor no pasó su etapa de operaciones formales, por lo que no sabe que dependiendo del soporte y formato el mismo texto te puede ocupar 10 o 200 páginas. Este señor tiene la capacidad de abstracción en el culo. Ahora me pregunto, ¿qué habrá escrito este señor de lírica, narrativa o ensayo? ¡¿Ensayo?!

Absurdo, además, porque le pide un consejo para desarrollar el tema. Se lo doy yo: siéntate y escribe.

Lo que no es absurdo es que hoy en día ocurran estas cosas. Vivimos un mundo donde todos tienen acceso a la cultura y eso ha provocado la idea de que también todos somos artistas, pero nadie es capaz de poner en duda su capacidad. A todo debemos aplaudir para no ser mal vistos por los malos poetas. Todos somos víctimas de un sistema que no ha sabido regularse para decir a la gente "tú no vales para esto, sigue haciéndolo si quieres".

Al señor del susodicho comentario en un blog, le recomiendo que deje de escribir, lea y desarrolle sus capacidades cognitivas mal desarrolladas, seguramente por un ego crecido y el mal sistema educativo de su país.

De paso recuerdo cuando una chica mexicana me dijo estando a mi lado que si la Iglesia católica usa incienso en misa es porque los sacerdotes de religiones indígenas americanos usan humo para purificarse, y lo usaron los curas para integrar mejor a estos pueblos. No he investigado sobre el tema, es la primera vez que oigo semejante cosa, pero intuyo que es muy absurdo. Pero no fui capaz de decirle en su cara que me parecía absurdo, siendo el incienso de uso ancestral en las religiones orientales.

Dos conclusiones: el egocentrismo de algunos pueblos, egocentrismo asumido por algunas personas de esos pueblos. Y segundo, la capacidad de asimilar el mensaje torticero del "establishment" o la "inteligentsia" del lugar, sin la voluntad de ponerlo en duda.

Pero esa labor la hace muy bien el periodismo, no sólo el sistema educativo. Provocar una opinión pública y echarse a dormir.

martes, 17 de mayo de 2016

aventurada y peregrina idea sobre el morfema O como marca fonética de masculino

A los que sabemos algo de lengua nos acusan de ser unos nazis del lenguaje o cosas así. En realidad los opresores de la libertad de conciencia y buen uso de la lengua son los que usan argumentos externos (falacias) para vilipendiar la capacidad de raciocinio a través de un uso absurdo de la lengua, que no deja de ser un sistema con sus leyes internas. Os voy a poner la descripción de una característica del sistema, para a ver si así comprendéis por qué no hay sexismo en el uso del término no marcado.

Los valores que se oponen usan significantes (secciones fónicas) para expresarse. Cuando los valores son binarios, hay un término marcado (la  pluralidad, el género femenino, el rasgo de tensión en los fonemas) que tiene siempre su propio valor en la lengua (el valor opositivo), mientras que el otro término de la pareja es el término no marcado (la singularidad, el género masculino, el rasgo, la laxitud en los fonemas) que, por tanto, tiene dos valores, uno opositivo, que es el que se opone al otro valor de la pareja, y otro valor llamado neutro o, podríamos nosotros ponerle el nombre de general (la laxitud sólo el opositivo). Por eso, en el caso de los rasgos masculino-femenino, el femenino es siempre femenino (es el término marcado de la oposición), mientras que el masculino unas veces es masculino en oposición al femenino, y otras veces, haciendo uso el morfema "masculino" de su valor neutro, sirve para expresar el no-género o un género inclusivo de todos los géneros, que hemos llamado también general. 

Lo que hay es realidades que necesitan expresión. El sexo es una realidad (igual que el tamaño: -ito, -illo; la pluralidad: -es, -s). Y nuestra lengua, de modo arbitrario (¿seguro que sólo arbitrario?) o convencional, ha llegado a reducir la expresión de género a los dos sexos conocidos (la transexualidad no es un tercer sexo), abandonando el neutro del latín. Y para eso, la lengua, que no inventa, sino que reutiliza y selecciona, ha echado mano a unos sonidos que vienen predispuestos, recalco, predispuestos, a representar a uno u a otro por algo que ya intenté explicar aquí. Los valores semánticos de la lengua, como reflejo de la realidad, es decir, la forma semántica de nuestra lengua, ha diseccionado la sustancia en el ámbito del sexo en masculino y femenino, adscribiendo el resto de las realia a una de las dos expresiones sexuales, convertidas, en la lengua, en género. Así, el masculino y el femenino. Siendo, la O o la A o la E o el morfema CERO accidentes que pasaban por ahí y que se utilizaron para dicha expresión.

Me aventuro, como consecuencia, a lanzar una teoría propia (no se la he leído a nadie y si existe, avísenme), que consiste en que el morfema o morfofonema O no es masculino (ni A femenino), sino que O vale masculino unas veces y otras veces por todos los géneros. Igual ocurre con otras palabras ¿aula, día?, cuya A es la que representa aquí masculino. Por tanto, lo marcado o no marcado es el rasgo semántico MASCULINO, no la O, que es sólo una (entre otras) formas de expresar ese rasgo, aunque sea la mayoritaria.

El cómo se llegó a que la O fuese el sonido que mayoritariamente se use para representar un valor morfo-semántico, es algo que traté por extenso, más o menos, aquí (y es la tercera vez que enlazo el mismo artículo) :  http://alargamientocompensatorio.blogspot.com.es/search/label/ling%C3%BC%C3%ADstica

domingo, 15 de mayo de 2016

Ricardo Moreno Castillo: "la pedagogía ha dejado la enseñanza en los huesos"

Pido perdón por esta actitud agónica con respecto a lo didáctico, pero mi preparación para las oposiciones me lleva a replantearme cómo quiero enseñar y pretendo que este blog acoga, por ahora, todo aquello que me parece interesante de lo que encuentro sobre el tema. Quedará esta entrevista guardada en la página de didactismo. Y no sufráis, ya estoy preparando artículos, varios, relacionados con la literatura y otros temas.

La entrevista la encontráis publicada aquí: http://www.elmundo.es/sociedad/2016/02/26/56cf824346163fe7468b45b5.html

Hace ya una década, Ricardo Moreno Castillo escribió un libro, el Panfleto Antipedagógico, en el que abogaba por aprender más cosas de memoria y criticaba «una enseñanza pretendidamente lúdica donde no se inculca el hábito de estudio». En La conjura de los ignorantes. De cómo los pedagogos han destruido la enseñanza (Pasos Perdidos), este catedrático de Matemáticas de instituto, ya jubilado, sigue argumentando en defensa de una enseñanza «rigurosa»«exigente»«disciplinada», pero incide también en que la pedagogía es «una jerga, y no una ciencia», llena de «patochadas»«estupideces» y «desvaríos».
¿Por qué dice que los pedagogos son «los que literalmente han acabado con la enseñanza pública en España»?
La pedagogía es una jerga extravagante, y eso se ve a lo largo del libro, que es precisamente una antología de extravagancias pedagógicas. Y ese lenguaje vacío hace mucho daño porque ha vaciado la enseñanza hasta dejarla en los huesos. Le ha dado mucha importancia a las destrezas, las habilidades y la autoestima, pero no ha dado importancia ni a los contenidos ni al saber.
¿Los universitarios de ahora tienen peor nivel educativo que los de hace 30 años?
Sin lugar a dudas. En primer curso de muchas ingenierías sería impensable poner problemas de Matemáticas que antaño resolvían estudiantes de 3º de BUP.
¿Qué opina del «aprender a aprender»?
Es una insensatez. A aprender se aprende aprendiendo, igual que a nadar se aprende tirándose a la piscina. No hay algo así como un «aprender a aprender a nadar» que luego te permita aprender a nadar. Además, si para aprender es preciso «aprender a aprender», previamente habrá que «aprender a aprender a aprender», lo cual nos lleva a un retroceso al infinito de consecuencias metafísicas impredecibles.
¿Para qué sirven las facultades de Educación?
Tal como están, para nada, y no hay más que ver el bajísimo nivel de quienes salen de ellas.
Dígame cinco cosas que cambiaría para mejorar la educación en España.
Primero pondría un Bachillerato considerablemente más largo y riguroso. El PP había prometido un Bachillerato de tres años -un paso tímido, pero en la buena dirección-, pero no cumplió su palabra. Segundo, una FP más temprana para aquellos a quienes no les atraiga ese Bachillerato. Tercero, una reválida tras la enseñanza común y otra al finalizar el Bachillerato. Cuarto, enseñar cosas y contenidos: sin memoria no hay aprendizaje posible. Y quinto, el profesor ha de ser una autoridad y la disciplina, una exigencia irrenunciable.
En la era Google, ¿es más importante que los docentes tengan una buena base de conocimientos concretos o que se centren en aprender a cómo transmitirlos de forma eficiente?
Google no es más que una gran enciclopedia en la que se pueden consultar datos puntuales. Pero nadie aprende Gramática, Latín, Matemáticas o Historia navegando por internet. La figura del profesor que sabe mucho y ama el saber sigue siendo imprescindible.
¿Por qué es importante la autoridad?
La autoridad es indispensable porque nadie quiere ser educado; por eso se habla de «enseñanza obligatoria». Y, cuando a los profesores se les despoja de la autoridad, el resultado no es una alegre camaradería entre los estudiantes, sino la tiranía de los más gamberros sobre los demás.
¿Se han convertido en tabúes el esfuerzo y la excelencia?
Son tabúes porque quienes van de políticamente correctos sostienen que la culpa del fracaso escolar es del sistema, como si todos los niños fueran buenos y trabajadores. Lamentablemente no es así, un niño puede ser vago y mala persona y, si esto se disimula con el lenguaje políticamente correcto, nunca conseguiremos que deje de ser vago o mala persona.
¿Qué opina del cambio educativo que han hecho, por ejemplo, los jesuitas en Barcelona quitando libros de texto, asignaturas, horarios y exámenes, y de otras metodologías que están tan de moda últimamente, como la flipped classroom o aula invertida?
Dicho así, parece un delirio impropio de una orden que ha dado tantos y tan buenos intelectuales. El estudio requiere organizar lo que se estudia (precisamente por medio de asignaturas), un estudio sistemático y ordenado (esto es: horarios) y unos controles (exámenes).
¿Qué piensa de la educación emocional?
Uno se educa emocionalmente, sobre todo entre los amigos y la familia, y en la escuela se ha de aprender aquello que ni la familia ni los amigos pueden enseñar. Ahora bien, también enseñando contenidos se pueden inculcar criterios morales y crear un ambiente donde los alumnos puedan hacer amistades y ayudarse unos a otros.
¿Cómo les decimos a los jóvenes que lo que importa es esforzarse cuando en este mundo en el que vivimos el esfuerzo ya no garantiza nada?
Si quien se esfuerza no tiene nada garantizado, quien no se esfuerza lo tiene mucho menos. Y no hay aprendizaje que no requiera esfuerzo, trabajo y constancia.
¿Qué se hace con los alumnos que no quieren aprender?
A quienes no les interesa una enseñanza más académica hay que darles otras alternativas, como puede ser la FP, pero no se les puede tener encerrados para que no dejen aprender a quienes sí quieren.
¿Tienen los alumnos españoles demasiados deberes?
A mi juicio, hacen muchas tareas inútiles. Los trabajos de recortar y pegar llevan mucho tiempo, no son nada instructivos y pringan a toda la familia. Una redacción de pocas líneas, una suma de fracciones o memorizar un poema o la lista de los reyes de la Casa de Austria son cosas más útiles y llevan menos tiempo.

domingo, 24 de abril de 2016

Alberto Royo: «La escuela no está para hacer felices a los niños, sino para formalos»

Mientras encuentro un rato entre los de estudio para escribiros un nuevo artículo sobre el uso sexista del masculino, y alguna cosa más que estoy pensando, como un comentario sobre Valle-Inclán, os dejo con una entrevista aparecida en el ABC de Sevilla muy interesante.

http://sevilla.abc.es/sevilla/sevi-alberto-royo-escuela-no-esta-para-hacer-felices-ninos-sino-para-formalos-201604240827_noticia.html


M. J.PEREIRA@mjesuspereira Sevilla - 24/04/2016 a las 08:27:28h. - Act. a las 08:27:41h.Alberto Royo (Zaragoza, 1973), titulado superior en guitarra clásica y con varios premios en certámenes internacionales, se define como «un músico que además enseña», ya que compagina la docencia con actuaciones como guitarrista. Licenciado en Historia y Ciencias de la Música, ha impartido clase en escuelas de música, conservatorios y desde 2002 en un Instituto de Educación Secundaria de Pamplona. «No llegué a la enseñanza de forma vocacional pero descubrí que me gustaba mucho», admite Royo, que este fin de semana ha estado en Sevilla para participar en el IES San Isidoro en una conferencia sobre «Educar o enseñar», así como para presentar en una librería sevillana su libro «Contra la nueva educación».

-¿Qué lleva a un profesor de Música como usted a escribir un libro en contra de la nueva educación?
-Lo que he hecho en el libro es poner por escrito todo lo que pensaba sobre la educación en España, mis experiencias en clase... Yo tengo una idea sobre la educación que no es la hegemónica, no es la más popular y apenas aparece en los medios de comunicación. En materia de educación hoy se habla de empatía, felicidad, bilingüismo, emprendimiento, nuevas tecnologías... y se han dejado atrás conceptos como la disciplina, el esfuerzo, la atención... que son ideas que no pueden estar obsoletas porque son atemporales. El problema es que en los medios de comunicación hablan sobre educación muchos expertos que no son docentes. Las ideas de mi libro las comparten muchos profesores de a pie, aunque no sean compartidas por políticos o expertos.
-¿Qué le parecen los nuevos métodos de enseñanza alternativos, como Kumon, Montessori, Waldorf, Doman..?
-Son sistemas alternativos pero no nuevos. De hecho, son bastantes antiguos. Los métodos no son buenos ni malos, dependen del profesor, del tipo de alumnos, del contexto. Lo importante es que cada profesor elija el método que logre que sus alumnos aprendan. Yo soy de los que pienso que no se puede imponer una única metodología educativa. Es imposible que todos los profesores coincidan porque cada maestrillo tiene su librillo, su manera de enseñar. No hay profesores innovadores y tradicionales. Hay profesores buenos y profesores malos, como en cualquier oficio. No se trata de imponer una metodología y exigir al profesor que sea innovador. Pues bien, hay profesores innovadores muy malos y profesores tradicionales muy buenos, y al contrario también. Lo que hay que pedir al profesor es que sea un erudito en su materia porque cuanto más conocimiento tenga, mejor enseñará; y después es importante que el profesor ame y se apasione con su asignatura porque si no es muy difícil contagiar entusiasmo.
-¿Cuál es para usted el país con un mejor sistema educativo?
-Es difícil de saber porque Finlandia ha sido siempre el paraíso y, sin embargo, va cada vez a peor. Ahora están en agua sistemas educativos de países orientales, donde por razones sociales tienen una manera diferente de concebir el trabajo y el esfuerzo individual. También hay que tener en cuenta que en España hay diferencias importantes. Por ejemplo, Soria tiene un nivel educativo alto en comparación con el resto del país.
-¿Es una cuestión de inversión en educación?
-La financiación es importante pero no es lo fundamental. Un sistema educativo que no esté bien concebido no pasará de malo a bueno o de mediocre a excelente porque le metas más dinero.
-¿Los nuevos métodos pedagógicos están relegando el conocimiento y la cultura?
-Hay que apartar aquellas novedades pedagógicas y metodológicas que son más bien excentricidades. Las metodologías hay que contrastarlas en clase, desterrar lo que no funciona y reforzar lo que marcha bien. Hay apuestas arriesgadas, como el coaching educativo, que es una especie de entrenamiento personal que en el fondo lo que hace es evitar que el alumno afronte los obstáculos. Muchas veces se dice de que la educación no puede ser una carrera de obstáculos y yo creo que sí tiene que serlo porque la vida es una carrera de obstáculos y qué mejor que se entrenen en la escuela. Hoy los críos no saben gestionar el fracaso y fracasos habrá porque son inevitables. El objeto de la escuela no debe ser que los alumnos sean felices, sino que se formen. Y eso es compatible con que ese aprendizaje les pueda dar un disfrute que no va a ser inmediato ni accesible a la primera. Todas esas corrientes que hablan de la felicidad terminan vendiendo que todo ha de ser lúdico y placentero, cuando el conocimiento es placentero pero no de inmediato. Lo valioso del conocimiento es que no es accesible a la primera, que cuesta un esfuerzo, que hay que salvar obstáculos para acceder a él.
-¿Qué ha sido peor: La Logse o los nuevos métodos educativos?
-Desde luego, la Logse fue un punto de inflexión porque rebajó los contenidos y las exigencias de una manera bárbara pensando que todos podrían llegar a un punto, cuando de lo que se trata es que todos puedan llegar lo más lejos que su capacidad y esfuerzo le permiten. Un sistema educativo tiene que ser exigente por definición porque la vida es exigencia.
-¿Apoya la promoción automática de estudiantes con suspensos?
-Yo diría que la promoción automática ha sido uno de los errores más graves que se han cometido en el sistema educativo español. Se pensó que con ella los alumnos iban a estar más cómodos pero al final el problema que tiene un alumno con un montón de suspensos es que está absolutamente desorientado y no sólo él no progresará, sino que impedirá que lo hagan otros alumnos.
-¿Debería anularse los aprobados de despacho?
-Claro porque eso supone en el fondo una falta de respeto a la autoridad profesional del profesor. Andalucía es pionera en los aprobados de despacho. Los profesores sienten la presión de aprobar a ciertos alumnos. ¡Pero si hay padres que reclaman cuando sus hijos han sacado un 1 en un examen! Con un 4,5 podemos entrar a discutir, pero con un 1...
-Richard Gerver, autor de «Crear hoy la escuela del mañana», defiende un cambio en el método de enseñanza para preparar a los niños para los retos del futuro. ¿Está de acuerdo con él?
-Es que no entiendo eso de los retos de hoy y del mañana. Siempre escuchamos que los tiempos son cambiantes y si son tan cambiantes necesitamos saberes permanentes
-Gerver piensa que los deberes son una pérdida de tiempo y hace más daño que bien.
-No tiene sentido decir eso. Lo que hace daño son unos deberes mal planteados y excesivos. Los deberes son buenos cuando son un refuerzo de lo que se ha visto en clase. También sucede que hay padres que se quejan de los deberes pero es que sus hijos están apuntados a treinta extraescolares y no tienen tiempo para los deberes.
-Hay quien plantea otro método para medir los conocimientos diferente a los exámenes
-Eso ya se hace porque el profesor hace una evaluación continua. El examen no es todo pero sí es una herramienta porque el profesor tiene que saber de alguna manera si él está acertando con la estrategia didáctica y si sus alumnos le están comprendiendo. No encuentro sentido eliminar los exámenes porque son buenos para los alumnos y los profesores.
-¿Sin esfuerzo, disciplina y constancia es posible adquirir conocimientos?
-Mi experiencia me dice que no, salvo que seas un genio. Hay quien dice que todos los alumnos tienen el potencial de ser genios pero decir eso es una estafa. Todos los alumnos no tienen talento porque éste no se reparte un día de forma equitativa. De lo que se trata es de que los alumnos desarrollen al máximo sus capacidades, sabiendo que todos podrán llegar al mismo punto
-¿Están perdiendo capacidad de memorizar los niños?
-Claro. Hoy en día se sigue diciendo que se memoriza en exceso en la escuela cuando es falso. Y ya se sabe que si no se ejercita la memoria se pierde. Y sin embargo estamos muy concienciados con la enfermedad del Alzheimer, lo cual es una contradicción. Por otra parte, se puede memorizar entendiendo lo que se memoriza
-Muchos niños perciben el colegio como una cárcel. ¿Ha sido así siempre?
-Eso ha sido siempre así. ¿Le gustaba a usted ir al colegio? Si le gustaba era excepcional. Los niños van descontentos al colegio, pero eso ha sido siempre así y seguirá así porque prefieren estar jugando. Aunque le pongamos un ambiente chill out en el colegio siempre van a preferir no ir si le das la opción de no ir.
-Ahora se imponen las tabletas. El conocimiento virtual... y el profesor parece cada vez más arrinconado.
-Cada vez hay más expertos que están alertando del uso temprano de este tipo de tecnología en niños pequeños porque después tienen un problema grande para mantener la atención por un exceso de estímulos. Además, detrás de eso hay también un tema económico, de fomento del consumo.
-Ahora el profesor tiene que educar al niño, enseñarle a ser emprendedor, intentar que sea feliz y darle educación emocional al alumno. ¿Los profesores tienen que educar al mismo tiempo que enseñar?
-Se le pide al profesor que sea empático, emocional y afectivo y, por otro lado, se nos dice que se nos puede sustituir con las nuevas tecnologías, lo cual es una contradicción. A mí no me molesta que me llamen educador porque creo que el conocimiento es un valor tan importante que también es educación. Lo que sí creo es que hay que repartir bien la tarea de educar porque si una de las dos partes asume todo es que algo no marcha bien. El profesor puede reforzar la educación pero ésta tiene que iniciarse en la casa.
-Los niños cada vez se expresan peor y escriben con más faltas de ortografía y peor sintaxis. ¿Habría que poner pie en pared?
-Sí si queremos que se expresen correctamente y no si queremos que estén cómodos y felices. Es que estamos perdiendo el Norte y el Sur. Es que ya no sabemos muchas veces a qué van nuestros hijos a la escuela. Yo mando al cole a mis hijos a que aprendan, no para que sean felices.
-En España seguimos sin lograr un pacto por la educación.
-El problema grave no es que no haya un pacto educativo. El problema es que no parece haber un partido con ideas sensatas en educación. Los partidos de derecha enseguida introducen en las leyes de educación todas las ideas del mercado, la rentabilidad, la empleabilidad y se obsesionan con todo lo que tenga una connotación económico. Los partidos de izquierda confunden un elitismo bien entendido con el clasismo. Yo quiero que el que llegue más lejos socialmente sea el que más lo merezca, el que esté mejor preparado y que además lo logre de manera honrada, independiente de que parta de una situación favorable o desfavorable.
-Al exministro de Cultura José Ignacio Wert le llovieron palos con su reforma educativa. ¿Los merecía?
-Fueron merecidos porque la Lomce no era una buena Ley, no entraba a solucionar los defectos de fondo de la Logse y no apostaba de verdad por la excelencia, el conocimiento...
-¿No apoya las reválidas que introduce la Lomce al finalizar la Primaria, Secundaria y Bachillerato?
-Me parecen bien las pruebas externas si están bien. No hay que tener miedo a evaluar el sistema y los alumnos. Eso, y la posibilidad de elegir antes los itinerarios educativos, fueron las dos mejores ideas de la Lomce.
-La Junta de Andalucía no es partidaria de aplicar la reválida en Primaria
-Los principales perjudicados son los alumnos y los profesores, que no saben qué ocurrirá. No tiene sentido que en cada comunidad se haga una cosa y por eso los partidos debería intentar ponerse de acuerdo por responsabilidad.

martes, 5 de abril de 2016

¿Estamos mermando el vocabulario de los niños?

Aunque no coincide el problema exactamente con las edades a las que yo espero dedicarme en no mucho tiempo, las consecuencias se dejarán sentir plenamente en la educación secundaria ypor tanto, las sufriré y deberé enmendarlas en mi labor docente futura. Hablo de la pobreza de vocabulario de los niños y jóvenes. Os dejo un artículo sobre dicho problema y lo añado a la página de didactismo.

http://www.yorokobu.es/vocabulario-ninos/

¿Estamos mermando el vocabulario de los niños?


«Los niños se han quedado sin palabras». La frase suena rotunda pero es la mejor forma que a Nuria Pérez Paredes se le ocurre para resumir la conclusión a la que llegó tras el hallazgo de una de sus hijas.Aquella frase («No adoptes ese aire tan solemne») en el libro de Enid Blyton que la propia Nuria leía de pequeña había mutado a una mucho más liviana («No pongas esa cara tan será») en la nueva versión que ahora leen sus hijas. ¿Por qué? ¿Es que los niños de ahora serían incapaces de entender la original?

Para la escritora Ellen Duthie, la conclusión a la que llega Nuria guarda relación con la tendencia a entontecer («o lo que en inglés llamamos dumbing downd») que detecta tanto en los contenidos audiovisuales como en los escritos dirigidos a niños. «Incluso en las interlocuciones que tenemos con ellos. Los perros son “guau guau”, los caballos son “totón” y los coches son “brum brum” durante demasiado tiempo. Se les habla con voz de pito y condescendiente, se les dice que son muy monos o repelentes, -dependiendo de si son tus hijos o los hijos de otros- cuando usan un vocabulario rico y variado».

De hecho, en ese proceso de entontecimiento no está exenta la población adulta, ni mucho menos. «En la televisión (también la que va dirigida a adultos) todo tiene que ir “picadito”, con interrupciones cada cinco minutos, no vaya a ser que no podamos concentrarnos durante más tiempo seguido, el vocabulario es reducido y desaparecieron los programas culturales o se relegaron a horarios imposibles de madrugada. En la prensa escrita el vocabulario no es mucho mejor, y cada vez cuesta más encontrar análisis profundos, información contrastada, o reportajes que tengan en cuenta la complejidad de la realidad y las distintas perspectivas de un mismo fenómeno».
El neoliberalismo está ganando todas las batallas. Necesita mano de obra excedente, barata, dócil y profundamente inculta. Y en esa batalla estamos pequeños grupos de “resistentes” que queremos combatir tan profunda injusticia

El poeta y escritor Antonio Rubio coincide en el análisis. «Hay una merma importante en la calidad de los programas de TV. Abunda la bazofia y lo comercial tanto en la oferta que se dirige a los niños como en la de los adultos. Y el uso de las nuevas tecnologías suele ser poco cultural. Se limita a ‘matar marcianitos’ o a hacerse selfies y enviar mensajes casi balbuceantes o crípticos».
La literatura infantil la cosa no pinta mucho mejor. «Existen magníficas editoriales para niños que producen libros de altísima calidad. Suelen ser apuestas de editores muy especiales y comprometidos. Pero junto a ellas conviven las grandes editoras tradicionales que tienen más inclinación a explotar productos de marketing y best-sellers». Entre estas últimos, Rubio destaca las colecciones de cuentos clásicos que, de vez en cuando, ofrece la prensa diaria y que, en su opinión, «rozan el mal gusto de la estética y las adaptaciones».

Su análisis, dice, no se entendería si omitimos la perspectiva ideológica: «El neoliberalismo está ganando todas las batallas. Necesita mano de obra excedente, barata, dócil y profundamente inculta. Y en esa batalla estamos pequeños grupos de “resistentes” que queremos combatir tan profunda injusticia».

Cristina Felio (editora de Timun Mas), en cambio, cree que el hecho de que en las publicaciones para niños pueda detectarse cierta merma en el vocabulario responde a una cuestión mucho más práctica: «Lo que, en mi opinión, sí está ocurriendo es que los intereses de los lectores están variando con el tiempo. Novelas que en su día fueron escritas para un lector de más de 12 años, ya no interesan tanto a los lectores actuales de esas edades, sino a lectores menores. De ahí la necesidad de adaptar el lenguaje».

Si no se entiende, mejor no

Rosa Tabernero, escritora y profesora en la Universidad de Zaragoza, observa que junto a las propuestas de calidad «que nace de la confianza en las capacidades del niño, en una línea menos didáctica y que implica un reto para el lector», conviven aquellas que priorizan el que el niño entiendan todas las palabras. Por desgracia, asegura, son las más frecuentes en las aulas.
«Se elimina, de esta manera, el poder del lenguaje de sugerir, de connotar y el reto que debe esconder cualquier propuesta. El Gallimatazo del que habla Alicia debe estar siempre presente en el acercamiento del niño al lenguaje. El reto de la construcción de sentidos. El no saber e imaginar qué será».
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Jabberwocky o Gallimatazo, ilustrado por John Tenniel

Ante el temor de que el niño se frustre por no entender una palabra y abandone la lectura, el escritor y/o la editorial opta por sinónimos más del día a día. El algunos casos, de forma totalmente transparente e, incluso un tanto irónica, como ocurre en este ejemplo extraído de uno de los libros de El Capitán Calzoncillos:
Capitán Calzoncillos
Que el pequeño lector se asuste o se aburra ante un aluvión de palabras seguidas es lo que ha llevado a numerosas editoriales a proponer nuevas fórmulas como los juegos tipográficos en algunas de sus sagas más exitosas. Un recurso que quizás pueda servir para enganchar a los niños al hábito de la lectura pero del que Antonio Rubio no es partidario: «Surgen para “aliviar las dificultades lectoras” al “pobre niño” y que en realidad son depauperadores de léxico».

Tabernero, en cambio, cree que los nuevos géneros como el álbum ilustrado implican una nueva forma de leer al construirse el discurso mediante imágenes y palabras: « Son más complejos y requieren un lector colaborador atento a lo que el libro propone desde los dos códigos y desde el propio soporte. Se trata de un reto constante para el lector»

Los libros no son los únicos “culpables”

Al igual que Nuria Pérez Paredes, Ellen ¿? Tiene claro que la tendencia a simplificar y a evitar palabras demasiado complejas es un hecho tanto en España como en la literatura infantil de otros países.

«Si vemos, por ejemplo, en Estados Unidos, los álbumes clásicos de los 60 y 70 y comparamos el vocabulario con los libros que se publican ahora, la diferencia es evidente. A un William Steig (el autor de Shrek! y de muchísimos otros libros maravillosos) no le dejarían publicar ahora sus fantásticas historias repletas de ese vocabulario increíble. Tomi Ungerer y Sendak se toparían con un problema muy parecido».

No obstante, cree que el ejemplo que utiliza Nuria no es, quizás, el más ilustrativo: «En un diálogo -y esto lo digo como traductora- “No adoptes ese semblante tan solemne” es una traducción mucho peor que “No pongas esa cara tan seria”». Esto es consecuencia, según explica, de un tipo de traducción muy frecuente que obedecía una regla un tanto peculiar: en caso de duda siempre se usaba la palabra menos habitual o pretendidamente culta porque se entendía que en eso consistía escribir bien. Esta tradición de mala traducción hizo que nunca se pegara una patada a nadie, sino que siempre se propinara un puntapié; que nunca se esperara, siempre se aguardara; que nunca se diera, siempre se proporcionara u ofreciera. No siempre el vocabulario percibido como más elevado es el más apropiado ni el mejor».

No se trata tanto de usar «mucho vocabulario» como de «usar bien el que se emplea». La lectura en voz alta y la conversación en el hogar y en la escuela facilitan, según Dothie, la consecución de este objetivo.

Y eso es algo que, precisamente, no suele practicarse todo lo necesario, ni el aula ni en casa. «La mayoría de las familias disponen de menos tiempo y eso se nota en la comunicación. Han desaparecido los tiempo de conversación: comidas, paseos, veladas nocturnas… Los niños no juegan tanto en la calle, aquellos espacios en los que al juego socializador se añadían fórmulas poéticas y cantos se han sustituido por tiempos de soledad y espacios cerrados…».

A esto, Antonio Rubio añade el desuso de las bibliotecas escolares. «A cambio sí hay muchos deberes, urgencia de completar los currículos y muchas extraescolares, otro tipo de hiperconsumo con el único objetivo de tener al niño ocupado y falsamente acompañado».

El resultado es la pérdida de tiempo para los aprendizajes: «Se devoran tareas pero no hay pausas, no hay tiempos para asambleas, exposiciones, conversación, discusiones, razonamientos… Los métodos siguen siendo arcaicos y solo sirven para fabricar loritos».

El panorama se repite en el ámbito familiar. Por eso Ellen Duthie alaba campañas como la que hace unos años llevó a cabo el gobierno escocés: «Se llamaba Play, Talk, Read (Juega, Habla, Lee) y lo que buscaba era animar a padres, madres, abuelos y demás cuidadores a hablar, jugar y leer con niños. A Duthie , dice, le llamó la atención sobre todo un spot sobre la importancia de hablar con tu bebé».




«Es fácil asumir que jugar con los hijos es algo instintivo. Pero ahora muchas madres y padres tienen muy poca experiencia con bebés antes de llevarse el suyo a casa del hospital. Y nuestras ajetreadas vidas hacen que los adultos nos sintamos sobrepasados y muy cansados. Por eso muchas veces dejamos que del tiempo para jugar se ocupe la televisión o la tablet. Esta campaña proporciona a padres unas herramientas esenciales, y les aporta la seguridad y el conocimiento para jugar de manera enriquecedora con sus pequeños», explicaba la Presidenta de la Comisión para el Juego Infantil del Gobierno de Escocia, Sue Palmer, en el lanzamiento de la campaña.