viernes, 23 de enero de 2015

Máximas VIII

1. Trascendentalizar las circunstancias, sean las menores o las mayores, sólo produce impotencia. 

2.Recuerdo: la impotencia produce infelicidad.

3. Si la sociedad es cultura, España ya no es sociedad, porque no es cultura, es conglomerado de personas que pertenecen a la anticultura universal impuesta por EEUU, o pertence a lo que queda de la cultura tradicional hispánica, y luego están los que provienen de culturas distintas de otros lugares. En definitiva, España ya no es sociedad, no es culutra, solo es un Estado y sus pechadores.

4. La autoinculpación es el atajo hacia la paz interior, pero es tortuoso.

5. Yo no exagero, lo que pasa es que mi punto de vista es amplio.

sábado, 10 de enero de 2015

De best sellers y best sellers

Quiero, en esta entrada, contestar a la entrada TODOS QUEREMOS ESCRIBIR UN BEST SELLER, del novelista histórico Teo Palacios, en el que critica la opinión contraria a los "best sellers". Aquí yo quiero aclarar algo y romper una lanza en favor de aquellos que desprecian los best sellers... pero entendido de un modo muy concreto. A continuación os lo aclaro.

Yo creo que hay dos "conceptos" relacionados, pero distintos, bajo la etiqueta "Best seller". Una es el libro que sale y gusta tanto que se vende (por el motivo que sea: premios, publicidad, boca a boca). El otro es el del libro que sale para vender mucho y si encima gusta, mejor. La calidad en el primero es lo que se busca, puesto que no se busca el éxito. En el segundo, al buscarse sólo el éxito comercial, lo que prima es el trabajo de los departamentos de prensa y márketin de las editoriales, con un mínimo de interés en la calidad, aunque a veces pueda tener bastante. No olvidemos que best seller significa "más vendido"; es, por tanto, un término puramente comercial.

Ejemplos del primero tipo son los que menciona Teo Palacio en su artículo, por ejemplo, Cien años de soledad es un libro que se escribió muy concienzudamente, tuvo éxito en su época y aún se sigue vendiendo. Ejemplos del segundo tipo de best seller:  Ángeles y Demonios.
fuente: pincha aquí como vemos, Coelho vende más que Márquez.
Se puede ser malo y ser un best-seller.

Una buena historia no le da calidad a la obra necesariamente. La calidad reside también en la técnica narrativa. Si es lineal, con una primera o tercera persona típica, sólo queda que a la obra le des una historia interesante. Es el bestseller de la segunda acepción. Del primer tipo, la calidad reside más en la innovación formal, o en su dificultad, en crear una obra elitista, que no todos comprendan aunque pueda gustar. En este caso, si se convierte en bestseller, es una casualidad.

Existe, por último, el bestseller que se convierte en tal tras ganar un premio literario serio, porque su calidad reside en la innovación y en la dificultad, y que dicho premio funciona de escaparate (La ciudad y los perros). O el libro que siendo complejo técnicamente recibe apoyo de la editorial y se vende bien porque hay trabajo comercial detrás. En estos casos, estamos hablando del Boom hispanoamericano. No conozco otro caso igual de venderse tan bien literatura compleja (con ayuda de las editoriales).

En definitiva, creo que hay una (con)fusión de conceptos best seller que espero haber aclarado en este artículo. Ahora se entiende cuando alguien dice que no quiere hacer un best seller (como Ángeles y Demonios), sino buena literatura (como Cien años de soledad, que curiosamente es un best seller en el otro sentido expuesto aquí).

viernes, 9 de enero de 2015

Máximas VII

1. Internet es una máquina de hundir moralmente a chicos inseguros.

2. La esperanza es el suplicio de los creyentes. En el amor, además, la muerte.

3. Engañar a una mujer es imposible, a no ser que se deje engañar (buscando algo).

4. Leer es otra forma de escribir. Más sutil.

5. Yo, cuando termino un libro, lo cierro.

miércoles, 7 de enero de 2015

bodas de sangre, de Federico García Lorca.

Mendiga: ilumina el chaleco y aparta los botones, 
que después las navajas ya saben el camino.

Tengo la intención de leer las tragedias lorquianas que tengo en casa en este mes, y ya hablé de Mariana Pineda hace unos días. Esta vez ha sido el turno de Bodas de sangre, terminada hacia 1932, aunque sde publicó en 1933. Lo que todos sabréis es que pertenece a una planeafa trilogía de tragedias rurales que no se vio concluida, siendo la segunda obra Yerma, y aune no terminara la trilogía, no podemos negar que La casa de Bernarda Alba cumple con el papel decentemente. 

Obra ya alejada del primer modernismo de Lorca. Está dividido en tres actos, el primero tiene tres cuadros, el segundo dos y el tercero otros dos. Notamos en esto abandono de interés innovadores en lo estructural.
Esta vez he usado una edición más moderna. Muy interesante
con unos apéndices muy interesantes con textos de Lorca. 

A diferencia de la anterior obra que comenté, en este caso la tragedia está presente de un modo continuó en la forma ausente de Leonado. Este personaje es el continuo personaje que aun no estando en el escenario, todos los sentimos, en epensamiento o en la boca de los personajes que sí hablan. 

Obra de un aparente realismo histórico, de hecho la historia está tomada del periódico, pero que se transcribe mediante un hermoso lirismo, especialmente potente en las imágenes de las intervenciones de quien podríamos considerar la verdadera protagonista, la Madre. El carácter realista lo podemos saborear en la descripción de costumbres y cierto cariz en el lenguaje, al que se le nota cierto sabor popular y sabio, lleno de consejos y sentencias que nos transportan a un universo muy lejano del de la ignorancia y la incapacidad mental que nos parece que hay en otras obras más antiguas.

El terecer acto, y último, está como desgajado del resto, la historia casi se detiene y comienza el simbolismo porque a la muerte se la puede presentar vulgar o con su vdadero rostro, el mágico, el que el pueblo, en el imaginario de la literatura burguesa, ha poseído. Y así la luna, eterna testigo, y la muerte, señora, aunque en esta obra no trascendentalizada, surgen como personajes con voluntad propia, aunque parece que hay un hado que todo lo cubre y cuya sirvienta parece ser la muerte, un hado representado en el entrecruzamiento sangriento de dos familias. Junto a ellas aparecen como las parcas en forma de tres leñadores, cuyo papel aún no he descubierto.

Una obra intensa, aunque siento que el papel de la Mendiga podría haber sido incluso más profundo. 

PS: es mi primera entrada íntegramente redactada, foto incluída, desde la tableta. La experiencia no ha sido mala.

domingo, 4 de enero de 2015

Los Reyes Magos. Mi interpretación.

Ya vienen los reyes magos
caminito de Belén
villancico popular


Estamos a pocas horas de la festividad-conmemoración de la Epifanía de Jesús. Este hecho es, posiblemente, el más importante junto con la Resurrección de Cristo para los cristianos. Es el momento en el que Jesús aparece como hijo de Dios ante el Universo, es su reconocimiento. Y esto es así por la Adoración que los tres Reyes Magos realizaron aquella noche de invierno junto a un pesebre a las afueras de Belén.

Y al entrar en la casa, vieron al niño con su madre María, y postrándose, lo adoraron; y abriendo sus tesoros, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra.
Evangelio de Mateo (2, 11), versión Reina-Valera, 1960

Esta adoración de los Reyes Magos, que no está claro cuántos son, vino acompañado de la entrega de los tres regalos que conocemos. Oro, que reconoce el poder humano de Cristo, su realeza y su estirpe; incienso, reconociendo su divinidad; mirra, su carácter mortal y quizás su  final histórico.

Lo interesante para mí de este hecho es que estos de oriente, en el caso de que sea Oriente su origen, podría ser indicio de la religión a la que pertenecían, el zoroastrismo. Y aquí comienza mi interpretación libérrima.
Podría ser un tópico, por eso de que vendrían de oriente, pero
quizás sea algo más significativo el hecho de los gorros frigios
que llevan.


Cristo viene a la tierra en el período en el que la franja mediterránea ve el traslado del alineamiento de la Tierra desde la constelación de Aries con la de Piscis, dentro de la cual aún estamos y aún nos queda un par de centurias. Cristo simbolizado como "pescador de hombres" o los cristianos que se reconocían por el símbolo del pez, o el mismo Cristo que era reconocido con las siglas: IXZYS, que significa "pez" en griego y a la vez son las iniciales de Jesús Cristo de Dios Hijo Salvador, pero en griego, claro, tiene que tener algo que ver con la entrada enesta era astrológica, algún tipo de conocimiento de estos temas tenían que tener algunos para que la simbología píscica se extenderia. Cristo simbolizaba ese cambio de era, la era de la Nueva Alianza.

Además, no olvidemos que Cristo consiste en el último sacrificio carnal que el hombre hace ha Dios, Cristo así es el cordero de Dios. El cordero ha sido animal para sacrificios en aquella vertiente mediterránea desde siempre, aún hoy en día los musulmanes han de sacrificarlo de un modo concreto antes de comerlo. Pero, ¿por qué este animal? ¿Sólo por ser el animal más común de ese periodo? No sólo. El hecho de ser un animal propio de estas latitudes es lo que hizo que los antiguos filósofos y sabios reconocieran cierta constelación del cielo con dicho animal, y que antes de la constelación de piscis el punto vernal terrestre estuviera en Aries, la constelación del cordero. Constelación que correspondería con otra edad astrológica y cuyo paso a Piscis coincidió con la venida de Cristo.
De nuevo el gorro frigio.

Dicha edad, la de Aries, fue precedida por la de Tauro, y al igual que Cristo es el último cordero (en este caso podríamos llamarlo místico) sacrificado, simbolizando la muerte de una edad, la de Aries, la edad de Aries sufrió a su vez un cambio de edad desde Tauro y para ello hubo otro "místico" ¿algún enviado de Dios? que como matador del toro aparece representado: ¿Mitra, una encarnación mitraica, un profeta?

Y resulta que esta religión, el Mitraísmo (zoroastrismo, mazdaísmo) era la predominante en la zona de la que supuestamente procedían los Reyes Magos siendo posiblemente sabios que conocían la tradición judaica (por cuestiones históricas que conoceréis) y quizás sacerdotes de su propia religión mística oriental. ¿No sería el zoroastrismo una versión de un judaísmo muy primitivo? ¿No sería una religión que llega a Dios con la misma dignidad y certeza que el judaísmo? En ese caso, los Reyes Magos vinieron a confirmar que Cristo era también su Cristo, como una nueva encarnación de Dios, o quizás la encarnación de Dios, después de profetas como Mitra o Zoroastro.

Hablo indistintamente de Mazda y Mitra, pues considero que hay una relación íntima entre ambos, pero que me resulta ahora imposible a tratarla, por compleja y porque no me veo preparado. Pero sea como fuera, estos reyes magos que serían sacerdotes o algo similar, conocedores a su vez de la traidición rabínica, reconocerían, en definitiva, a Cristo como la continuidad, en la nueva era cosmológica, de la expresión divina en la Tierra.

viernes, 2 de enero de 2015

Mariana Pineda, de Federico García Lorca

Empiezo reconociendo mi ignorancia aceptable en el ámbito de la dramaturgia. En la carrera algo estudié, especialmente tuve asignaturas especializadas en teatro, con profesores tan buenos como Piedad Bolaños, pero en las que nos centrábamos más en cómo era el teatro de los siglo XVII y XVIII que en cómo afecta los elementos constitutivos del espectáculo en la obra en sí (música, luminotecnia, espectadores, proxemia...). Es decir, cuál es el papel de cada uno de estos elementos en la obra y cómo afecta al buen equilibrio de la obra, a su transmisión de información, etc. Lo mismo puedo decir de la distribución de la materia dramática y su estructuración para que la obra sea "buena".

Dicho esto, quería empezar el año con un libro, en realidad con una obra de teatro que aparece en un libro.
así me gustan a mí. Viejunos, con solera, de editoriales históricas.


La edición de este libro es del 25 de junio de 1971, aunque yo tengo una reimpresión (aunque aparece como edición, pero sin duda ha de ser reimpresión) del 12 de enero de 1990. Es el número 1467.

Anoche mismo terminé Mariana Pineda, una de las primeras obras de Lorca. Completamente en verso, en el que predomina, o esa fue la impresión que me dio, el romance, aunque hay verso sin rima también, como en algunas tiradas de alejandrinos de los que me percaté. 

Es una obra de en las que García Lorca no innova aún, una obra en el que sí están presentes los temas eternos de su obra: el amor y la libertad, pero un amor y una libertad que acaban en tragedia, como la vida misma de su autor. Una obra sencilla de leer, pero que tuvo que ser difícil de componer, pues el equilibrio que se nota en ella es compensado, con poco cambio de espacio, y con un par de escenas en cada estampa (lo que sería un acto) en las que la tensión y la profundidad le da el carácter trágico a la obra. También debió ser compleja la redacción por ser una obra completamente en verso en el que hay momentos muy hermosos, de gran belleza lírica. También, su lenguaje poético es remarcable, aunque no sea apabullante, por ejemplo destacan algunas metáforas encantadoras, siendo, quizás, la mejor, para mí al menos:
Parecía el hilo rojo, entre sus dedos,
una herida de cuchillo sobre el aire.
También aparecen algunos símbolos que encontramos en Romancero Gitano, como el LIMONAR o los BARANDALES. Seguro que hay muchos más que se me han pasado por alto.

La historia, como el título deja claro, es la de Mariana Pineda, pero modificada para ajustarla al tiempo breve del teatro y simplificada en personajes. Además, hay algún cambio de nombre, incluso hay un personaje que reuniría un par de personas reales como comprobamos si leemos el resumen de su biografía en la wikipedia (que será un lugar indeseable, pero que a veces soluciona un aprieto). El resultado, es una obra clara, triste y apasionada. Ya llegarán momentos de mayores glorias para el teatro lorquiano.