martes, 24 de febrero de 2015

posibles portadas para El Señor de los Anillos, edición china (comentario)

Soy amante del Universo Tolkien (no del Universo Jackson, aunque sí de lo que hay del Tolkien en éste). He visto en la web The One Ring la publicación de los diseños para las cubiertas de una edición próxima de El Señor de los Anillos en China. Son tan magníficos que he de ponerlos aquí. También recomiendo que veáis la reseña hecha por la web fuente: Openculture.

Odio, eso sí, que se use la distribución cromática que inventaron los de las películas, verde, marrón y azul. Pero bueno, si hacemos abstracción del color, tenemos un diseño espectacular, preciosista y muy propio para una edición china. Como leemos en la web The One Ring, el artista es Jian Guo. Mis respetos.



         Vamos a fijarnos en el diseño. En el centro, totalmente insertado en el paisaje, está el anillo estilizado.Un círculo dorado y la grabado del mismo en lengua negra. En el centro, lo que interpretamos lógicamente como el título del libro y el del volumen. Entremedias, el autor. No sabemos chino y su escritura la conocemos de un modo tan ligero que se reduce a lo que hemos visto en cartelería y poco más, pero se nota que hay un cuidado extremo en la belleza de la misma, con trazos cuadriculados y muy medidos los espacios, produciendo una sensación ruda, épica, ¿medieval? Igual ocurre con la grafía latina para el nombre de Tolkien, muy influida por la tradicional que todos conocemos que él mismo creó, pero se la nota con cierta modificación que no le quita ni un ápice de belleza a la original.
          Enmarcando al anillo y solapándolo en parte, tenemos el paisaje con los protagonistas. En la parte superior, los árboles, ¿estilización de alguna especie oriental? que crean el conopeo ¿Es algún lugar? es el dosel arbóreo en el que se resguarda y da profundidad a la escena que se viene a un segundo plano, en perspectiva por su verticalidad. En este segundo plano aparecen los protagonistas, como en unas escaleras que serpentea en torno al anillo, que queda dentro de la escena. De arriba abajo están: Legolas, Gimli con un hobbit ¿Sam?, Boromir, al otro lado del anillo, los que creo que son Merri y Pipin, más abajo Aragorn, Gándalf y Frodo, el primero de la comitiva, cruzando estos dos últimos un puente que cruza un río en cascada. ¿Están saliendo de Rivendel?
          La maravilla de esta escena no reside sólo en el esteticismo de las escaleras y las rocas talladas que las rodean y dan perspectiva con ese verticalismo, rocas con florituras y algo de vegetación que abrazan al anillo. La belleza termina de imprimirla la parte dinámica. Sobre lo inmóvil verde, aparecen las figuras, de un marfil reverdecido, que imprimen (ayudado por los pajarillos, también de matices muy claros, casi blancos) el dinamismo junto con la caída del agua. El vuelo del pelo y capa de Legolas, que mira hacia atrás, la posición de brazo extendido de Gimli y un hobbit que le acompaña de perfil. Boromir encarando su paso por detrás del anillo, con un pie avanzando. Los dos hobbits juntos en posición saltarina, traviesa, ¿jugando con los pájaros?. Un Aragorn que nos evoca misterio, con esa mirada casi hacia atrás, pegado a Gandalf mientras que su pierna nos indica que avanza. Por último, en la línea central, por delante y en la parte baja del anillo, Gandalf en una posición agachadesca mientras señala el camino a Frodo, al que su capa le vuela hacia delante.  Es, en conjunto, una maravilla. 
          ¿Por cierto, os habéis fijado en el búho amarillo? ¿Y la estatua tallada en roca? ¿Qué hace Sam?
          Todo esto está enmarcado por una filigrana modernista que limita y focaliza la visión y atención de la visión. En todo lo alto, a modo de corona, el título (incompleto, espero que lo corrijan) del título de la obra en inglés. 
           Portada vertical maravillosa. Desde que miras los árboles, la mirada baja serpenteando hasta que la cascada rompe sobre las piedras debajo de toda la escena, y nunca te cansas de mirar. 



            Aquí tenemos la portada de Las Dos Torres. Comprobamos que respeta el cromatismo de las películas. El diseño parte de los mismos elementos básicos y nucleares de la anterior. El enmarque y el anillo, esta vez con el título de Las Dos Torres en vez del anterior, como es obvio. La verticalidad se respeta, pero esta vez, es menos acusada, ya que los elementos que rodean al anillo hace que veamos una portada más circular.
            Partamos de las torres. Son las que crean perspectiva a través del cambio de tamaño y de plano con respecto al punto de referencia principal, el Anillo. En el fondo tenemos una torre blanca que no terminamos de identificar. No creemos que sea Barad-dûr, por eso de que es blanca. El blanco pertenecería a una obra hecha por hombres, no tiene sentido que sea para la más funesta de las torres creadas por el Señor Oscuro en la Tierra Media, además, ¿la luna no será una pista? Sí, creo que es Minas Morgul, la ciudad de la que arranca el ataque contra Minas Tirith cuando la batalla de los Campos del Pelennor. Antiguamente esta ciudad fue llamada Minas Ithil (Torre de la Luna).   Creo que nunca se llego a decir claramente a qué torres se refería el título del libro, por tanto no es ningún problema que sea esta, y no Barad-dûr, la que aparezca. El hecho de que esté rodeada de montañas negras no lo contradice, sino que es un argumento a favor. En este lado del diseño debemos añadir sólo la existencia de unas montañas escarpadas que traen la vista hacia el frente, rodeadas de brumas, que  no permiten que haya un espacio vacío, sino que todo es diseño hermoso, el horror vacui está totalmente justificado.
            A la izquierda, tenemos otra torre, negra, con la mano blanca en su frente, es, sin lugar a dudas, Orthanc, Sutilmente se ve detrás montañas, que enlazan por la altura con las que rodean lo que hemos considerado Minas Morgul. Delante de Orthanc tenemos lo que son hojas, simulando árboles. Mostrando así el momento de Orthanc previo a la devastación de los entornos, causado por la locura de Saruman. Este detalle nos llena de entusiasmo por comprobar la sutil coherencia que vamos a ver a continuación.
            Pasemos ahora a la parte inferior y superior. Empecemos por la parte inferior, de modo que enlacemos con el párrafo precedente. Tenemos a un Saruman el Blanco recostado, cuyas faldas se pierdan en modo mironiano mientras contempla la Palantir. No sé si el color de la misma es el más apropiado. Pero sí es totalmente apropiada su mirada profunda hacia el mismo. Y esto me llenaba de entusiasmo. Muestra la escena un momento anterior al de la caída de Saruman. Esto es coherente con el hecho de que Orthanc, que está a sus espaldas y en un plano más profundo, conserve la profusa vegetación. La mano blanca, por tanto, no sería más que la pista para indicarnos antes qué torre estamos.
              Sobre el anillo, y enlazado a él, tenemos a ¿un dragón? No. ante un nazgûl. Si nos fijamos, se puede ver al jinete, tirando de las riendas y con la espada en la mano derecha. El juego de enlazarlo con el anillo y jugar con el plano de Orthanc me parece divertido y estéticamente acertado. Para terminar, podemos ver el resto de los nazgûl en el fondo y arriba, entre las nubes, creo que en un estilo muy cercano a lo que Tolkien quería. No parecen estar todos, pero ¿qué más da? Tampoco hay sitio para todos.
              Para terminar de limitar la imagen, como un añadido de relleno al igual que lo era el final de la cascada en la portada de La Comunidad del Anillo, una serie de pájaros dan el toque de cierre por debajo de Saruman.

         Partimos de lo mismo. El mismo encuadre y título en inglés (que, repito, espero que corrijan) y el anillo en el centro con los cambios pertinentes. Aquí la verticalidad vuelve a ser evidente, con un diseño mucho más claro que los anteriores, con menos profusión de líneas. Aquí la importancia reside en la escena bélica.
          Empecemos por fondo. Un sol radiantísimo, enorme, cae sobre toda la escena iluminando. Aquí no hay nada que oculte el sol, ni la cubrición forestal ni las nubes oscuras. El cielo limpio para permitir el paso de la luz que trae esperanza, la ilumina, en el final de una historia llena de horror y miseria.
          En la parte superior encontramos a un Gandalf coronador, en un "no-plano", como un Dios Padre bendecidor. La corona destaca con un color brillante que deja claro muchas cosas. En la inferior tenemos la escena bélica solapando al anillo y por delante de él a Frodo y Sam. Primero veamos la escena bélica.
           Están mirando para ambos lados. Esto podría estar exigido por el diseño vertical y centrado en Frodo y Sam, que miran al frente, pero nos encontramos que están en una colina. Están unidos los miembros de la compañía reunida, jinetes de Rohan y soldados de Gondor. Escena de gran dinamismo, con cuerpos inclinados hacia adelante, con caballo encabritados, lanzas en ristre y alzadas, arcos dispuestos, hachas cargadas y el viento moviendo el pelo. Lo que podría ser un trasunto de los Campos del Pelennor creo que es más bien un reflejo de los momentos previos a la batalla ante la Puerta Negra. Esto es lo coherente si lo relacionamos con la escena en primer plano. Un Frodo y un Sam, en unas tonalidades claras, para destacar al máximo, en un lugar estrecho, mirando al frente, al borde de un precipicio, con una brisa que les mueve la ropa. Podrían estar en los Sammath Naur. Por tanto, tenemos dos escenas de un mismo momento, de gran tensión en la obra literaria. Sam con los ojos abiertos y sentado, Frodo, de pie, se mira la mano, ¿al Anillo? ¿Duda en ese momento?
          Una maravilla de diseño. Una maravilla de diseño cada una de ellas. Todas. Y en conjunto, un juego espectacular narrativo de lo que es El Señor de los Anillos.


No he podido desfrutar más escribiendo esto, ayudado por Cirith Ungol  y The Sword.



https://www.youtube.com/watch?v=GAyiUAYYIz8

miércoles, 18 de febrero de 2015

Desvelando misterios. Danza de Dragones. (No spoilers)

La Batalla del Tridente, de Justin Sweet

En la entrada anterior os dejé un breve comentario sobre la saga Canción de Hielo y Fuego. Aún tengo muchas cosas de las que me gustaría hablar. Pero no quiero hacerlo ahora, no puedo. Como compensanción (quizás más para mí), os dejo los enlaces a dos ensayos que aparecen en la web LOS SIETE REINO, que son a su vez traducciones de originales ingleses. Estos dos ensayos tratan sobre uno de los hechos más desconcertantes de la saga, el estadío de Daenerys en la Bahía de los Esclavos. Durante los dos últimos libros, Daenerys tiene conflictos con las ciudades (con sus gobernantes) mientras se alza en una figura mesiánica para el pueblo esclavizado, para el que es una liberadora.

El hecho desconcertante del que hablaba en el párrafo anterior se refiere al que es criticado por muchos lectores, lectores de estos que cuando algo no entienden publican su ignorancia en los medios, no a modo de indagación, sino de ataque. Explico, sin desvelar nada, de qué trata. Durante Danza de Dragones, Daenerys se encuentra rodeada de problemas de los que no parece saber salir con mano dura. Cede, cede. Parece que más o menos iba a salir airosa. El caso es que todo está narrado desde su punto de vista (o casi todo, pues hay capítulos de otros personajes que nos sirve para completar información, como se verán en los ensayos), lo que hace que la perspectiva que tengamos es la suya y veamos todo limitado por la información que ella recibe... información que puede estar torcida, que puede cojear, que puede estar manipulada. Sin embargo, como nos pasa a todos nosotros, todo lo que recibimos es parte de hechos que están pasando más complejos de lo que nosotros percibimos.

La visión que recibimos de las cosas por ojos y oídos de Daenerys nos lleva a conluir lo que Martin quiere que concluyamos, que no es más que lo que concluye ser Barristan, por ejemplo, o lo que sabe Daenerys. Esto es lo que hace que muchos no entiendan las actitudes, que todo se vea demasiado largo y que podía haberse resumido. Lo que no ven los críticos es que todo responde a un modo de actuar y a unos hechos que tienen su ritmo propio, lógico, para que pase lo que pasa (o lo que va a pasar en Vientos de Invierno). Es decir, uniendo hechos, pensándolo todo libre de prejuicios, la conclusión es otra muy distinta, lo cual nos desvela lo que está pasando en realidad en Meereen.

Esto es lo que hacen en estos ensayos, que tanto he disfrutado. Sí habéis leído Danza de Dragones, y queréis ver el riquísimo juego argumental que Martin entreteje en Meereen, no os perdáis estos textos.

Parte 1
http://lossietereinos.com/desentranando-el-nudo-de-meereen-quien-enveneno-las-langostas/

Parte 2
http://lossietereinos.com/desentranando-el-nudo-de-meereen-ii-la-paz-era-real/

miércoles, 11 de febrero de 2015

Canción de Hielo y Fuego, de G. R. R. Martin


Hace ya un tiempo que empecé con la lectura de Canción de Hielo y Fuego. Tenía los tres primeros volúmenes en casa desde antes de 2006 (¿2005?), pero nunca los había seleccionado como lectura. Un día en clase (quizás en quinto de carrera) me entero que el que hacía de Boromir en "El Señor de los Anillos" va a salir en una serie de fantasía, que se llama "Juego de Tronos", o "Canción de Hielo y Fuego". En ese momento me digo: ¡ostia! Ese lo tengo yo encima de la televisión. Efectivamente, lo tenía en casa.

Los meses pasaron y llegó la serie, así como 6 o 7 meses después de la primera noticia que tuve. La vi en inglés con subtítulos en español conforme salía en EEUU. Acabó la primera temporada y dije: ¡esto tengo que leerlo ya!. Así fue. Llegó el verano y me leí los dos primeros libros y empecé el tercero, que, llegado a cierta página, veo que faltan bastantes de ellas y se repiten otras tantas. Aquello me cortó el ritmo y me quedé sin poder terminarlo.

Por cierto, ya era tarde para devolverlo, haía sido una compra de 5 o 6 años antes a Círculo de Lectores del que ya no era socio.

Desde aquel verano, siempre he ido leyendo por delante de la serie, con grandes interludios a veces, parones necesarios por estudios u otras lecturas. Pero nunca la abandoné.

Anoche terminé Danza de Dragones. La mirada hacia atrás es casi de melancolía. Pero la de adelante es una mirada de desconcierto. No saber, en el peor de los casos, si habrá Vientos de Invierno, es desalentador. Por otro lado, no me hace nada de gracia que en la serie empiecen a aparecer cosas que aún no están publicadas (me gusta menos aún que el hecho de algunos cambios absurdos e innecesarios).

Es imposible hacer una crítica seria de esta saga en una entrada simple como esta. Entrar en detalles y justificarlo todo es algo que me hubiera supuesto estar tomando notas desde el principio, algo que no he hecho, pero sí he estado, en muchas ocasiones, atento al estilo del autor, algo que para mí es importante, porque estoy harto de que se denoste a la literatura de corte fantástico por ser considerada de baja literatura. Esto ha hecho que me intente fijar si es un autor de calidad literaria o si sólo es un autor para frikis (geeks). Los escritores de literatura han de ser buenos, si no, no serán, y de entre los de fantasía los puede haber. La calidad formal no la da el tema, ni las circunstancias en las que se desarrolla la trama, sino el cómo.
Aquí lo vemos en su última visita a ¿Nido de Águilas?
Ha sido inevitable, entre los lectores de fantasía más o menos serios, la comparación entre G. R. R. Martin y J. R. R. Tolkien (inevitable poner ambos nombres juntos con sus acrónimos). No me he parado a revisar juicios, pero sé que los ha habido, y sé que se prefiere a uno u a otro. Eso no es malo, es propio de gente con juicio crítico. El problema es cuando no hay una elección por el puro gusto subjetivo basado en las historias que cuenta, en la crudeza de la muerte, en el lenguaje soez. El problema es cuando se valora categóricamene ("Martin es mejor que Tolkien", por ejemplo) y esa valoración parte de los gustos propios, subjetivos y no de un análisis concienzudo.

Como he dicho, no puedo entrar en detalles, ni los tengo, pero sí puedo hacer una breve valoración sobre Martin, que no es muy válida al no poder justificarla con datos, pero que parte de la lectura reflexiva. En primer lugar, Martin ha revolucionado la literatura fantástica a través del método "que le jodan", es decir, matando a los que todos considerábamos que serían personajes pilares e insustituibles. Esto, que casi es un hallazgo en este género, produce un estado de tensión ineludible, que nos mantiene enganchados a las páginas del libro, y a la vez, bien llevado, redunda en la calidad de la obra, por su novedad, por sus cambios de ritmo, por su giros inesperados de la trama... El problema surge cuando se abusa de este método. Esto no quitaría calidad, pero sí produce un estado en el que todos estamos tan acostumbrados que esperamos que cualquiera pueda morir y si muere, casi que no nos sorprendemos, incluso podemos esperar su muerte. Basta con que destaque un personaje o lo veamos atrapado en una situación difícil para imaginar qué le va a pasar.

Los personajes de los primeros libros de Dragonlance
Otro hallazgo ha sido el de crear su obra como una novela coral y perspectivista. Que haya tantos personajes en sí no es nuevo en la literatura (Guerra y Paz, por ejemplo), pero sí en la literatura fantástica, en la que no recuerdo una obra con tal cantidad de personajes. Y no solo personajes, sino personajes desde los que se narra. Hay obras, como las Crónicas y las Layendas de la Dragonlance en las que, cuando no están unidos los personajes protagonistas, hay saltos de espacio para poder seguir los distintos personajes, pero en ningún caso hay la misma cantidad ni se busca narrar desde la mente o desde las opiniones de los mismo personajes, lo que, por otro lado lo hace aún más original y complejo narrativamente. Lo que, de nuevo, redunda en la calidad. ¿Problemas? Algunos. En primer lugar, a veces me ha dado la sensación de que no hay tanta diferencia en cuanto al lenguaje de los personajes, o pensamientos. El lenguaje más vulgar está presente en casi todos los personajes adultos. Por otro lado, la narración se me presenta como un poco confusa. Encontramos el personaje en estilo directo y sus pensamientos de un modo literal, como monólogo interior (en ocasiones mal empleado, cortando la acción con pensamientos irrelevantes o que hacen pesada la lectura o por irrelevante). Hasta ahí bien, pero cuando aparece el narrador, me surgen dudas. Unas veces el narrador aparece como tal y otras como estilo indirecto libro el que se refleja en las palabras es el personaje. Otras veces no está claro a quién escuchamos. Otras veces, el narrador parece hablar como si hablara el personaje y otras no. En definitiva, no queda claro si está narrando desde dentro del personaje o desde fuera. Me gustaría algún día analizar en profundidad cómo funciona el narrador con respecto al personaje desde el cual se narra la acción de cada capítulo.

En cuanto al estilo, tengo que decir que Martin procura ser cuidadoso, a veces utiliza metáforas magníficas, como una escena de Festín de Cuervos en la que Arys Oakheart está teniendo sexo con Arianne Martell y Martin realiza comparaciones con el mar que rozan la perfección. O el juego que realiza, sino recuerdo mal, en la Boda Roja, en el que un grupo de músicos van cantando "Las lluvias de Castamere" y sus estrofas se van intercalando con lo que va ocurriendo en la Boda. (Mi memoria puede que esté fallando, pero un capítulo hay en el que ocurre eso y lo consideré el mejor hasta la fecha). Sin embargo, ese casi preciosismo en la narración que hay en muchos momentos, falta en otros, en el que la prosa es algo menos "modernista".Otras veces, Martin sabe hacer capítulos en los que el ritmos se refrena más de la cuenta o introduce hechos no tan importantes, o que podrían haberse relatado de otro modo, o haber relatado otra cosa. El caso es que en esas ocasiones, el sentimiento que queda es de un poco decepcionante; pero él prefirió seleccionar lo que seleccionó y en eso no puede haber mucha queja, pues él es el Demiurgo del universo de Canción de Hielo y Fuego.



Por último, quería hacer una mención con respecto a su capacidad inventiva a la hora de realizar descripciones exóticas. No hay que olvidar que Poniente (Westeros) es un trasunto de nuestra Edad Media, mientras que Essos no es más que un más allá exótico y muy heterogéneo. Cuando va a crear las ciudades de este otro continente, parte en muchos casos de pueblos y civilizaciones antiguas. Tenemos algo así como Rodas-Venecia en Braavos, tenemos algo así como los hunos en los Dothraki, y bueno, otro sinfín de lugares que me gustaría que si algún lector quiere comentar sus paralelismos,que lo haga en los comentarios. También ocurre con las religiones: el culto de R'hllor tiene curiosas líneas de contacto con Ahura-Mazda. Los siete puede ser un trasunto de la Trinidad. Aunque a nadie se le escapa el paralelismo del pueblo de los corderos, lo Lhazareenos con el cristianismo (Nazareno). Evidentemente, todo esto reelaborado y totalmente recreado para los fines que ha de tener, crear un cosmos independiente y autosuficiente. Sin embargo, igual que hay grandes aciertos, como en vestimentas, nombres de personas, gastronomías, personalidad de la aristocracia de estos lugares, hasta peinados, a veces, cuando quiere ser evocador, producir una sensación de "paraísos artificiales" a base de lo sensual o de lo imaginativo, puede llegar a ser un poco vulgar y/o cursi. Recuerdo cuando en Danza de Dragones, llama a las horas nocturnas "la hora del lobo, la hora de la anguila..." que, personalmente, me llegó a parecer ridículo.

Querer hacer una obra tan inmensa puede llevar al autor a no perfilar todo de un modo perfecto. También ocurre que lo que a mí me parece imperfecto a otro le puede parecer sublime. Sin embargo, quitando lo último, he intentado ser objetivo aunque lamento no haber tomado nota desde el principio para poder hacer un estudio lo suficientemente serio. Que no se entienda, aun así, que intento dar una mala imagen de sus obras, puesto que considero que es y será siempre uno de los grandes. Si tuviera que dar una nota, sería muy muy alta. Pero nunca sería mayor que la de Tolkien. Espero poder hacer un artículo algún día referente a El Señor de los Anillos.

Por lo pronto, nada más a excepción de agradeceros la paciencia si es que alguno llega hasta aquí e invitaros a que me comentéis.

miércoles, 4 de febrero de 2015

Reflexiones sobre el mundo

Reflexiones.

Tengo ganas de leerme El diablo mundo. He tenido la revelación de que me ayudará a comprender muchas cosas de mi propia vida.

El Estado Islámico ha quemado al militar jordano. Varias cosas. Dicen que ha sido por cumplir con el "ojo por ojo". Desconozco si en el Corán aparece tal ley, pero sí sé que está en el Antiguo Testamento, que es un libro sagrado del Islam. Resulta, que también es sagrada la figura de Jesucristo, ¿o eso dicen, no? al que consideran Profeta. Él fue el que "firmó" la Nueva Alianza y cambió los "términos de contrato" entre Humanidad (ya no judíos) y Dios, eliminando esa cláusula del "ojo por ojo" y pasando a ser el "ama al prójimo, perdónalo". Se ve que para los musulmanes (y me encantaría debatir con uno sobre esto) solo les conviene fijarse en los preislámico cuando les viene bien.

Pero hay más. El Estado Islámico existe por el apoyo que EEUU y la ONU dio a los rebeldes contra el gobierno de Bashar al-Assad. Entre esos rebeldes estaban los takfiríes, que como lobos entre corderos, se comieron al resto de rebeldes "moderados", que eran una minoría y ahora sólo hay Estado Islámico, infinitamente peor que Assad, un paraíso a su lado. Yo me pregunto, ¿cómo de repente surge una insurrección contra Assad, de momento es financiada por Occidente y muy poco después sólo queda la facción más odiosa de esos rebeldes? ¿No será que fueron usados los moderados para ocultar a los islamistas y todo estaba preparado por Obama para tener justificado intervenciones en esa zona de oriente?

Culpable de los males de Siria e Irak:


Por otro lado, el mentiroso de Tsipras sale demasiado sonriente en las imágenes en las que sale con los amos del mundo. Demasiado sonriente para estar, supuestamente, debatiendo la salvación de una patria, de un pueblo.

Por último, un minuto de silencio por IU.