domingo, 23 de agosto de 2015

málaga

He estado este verano dos veces en Málaga. No es cuestión de hacer entradas filosóficas, ni melancólicas ni sentimentaloides. Pero es la primera vez que he visitado la ciudad de Málaga. Quería usar esta entrada de recuerdo de algunos momentos.

Sólo un par de fotos, una de cada visita.

En la primera visita, que vi muchas cosas, hubo una escena que me embargó entero. Visitando la Catedral, en silencio (excepto por dos vigilantes de seguridad que hablaban más alto de la cuenta) pude pasear visitando todas las capillas. Hubo una que al llegar me impresionó por ser una escena que sabía capturar a la perfección la gloria de Dios y el recogimiento ante ella. Era la capilla dedicada a la Encarnación. Cada momento de la vida de Jesús es fundamental para la historia de la Humanidad, pero saber recoger con esta ambientación justo el momento de su venida a este mundo es maravilloso.


Para mi gusto, la luz perfecta y la sombra exterior perfecta para la adoración del momento en el que Dios se hace carne en el vientre de la Virgen. 

De mi segunda visita es más difícil elegir foto. Tanto en la primer como en la segunda visita lo vivido con los amigos ha sido importante y bonito, pero no quería focalizar la visita en lo vivido con ellos. Puesto que cualquier foto con ellos sería igual de importante. Por eso de esta visita voy a subir una foto de la visita al centro Pompidou, en el que he podido disfrutar de bonitas obras y de tomaduras de pelo. Os dejo una de las que más me ha gustado, Couple, de Picasso.

















Voy a hacer una mención de honor a Sigalit Landau:


domingo, 9 de agosto de 2015

Máximas X

1- La curiosidad es el origen de nuestros males.
2- El objetivo no es saber más, sino saber mejor.
3- Hay que ser ricachón para ser decadente, para intentar la bohemia, sólo hay que ser pobre. 
4- Amor, si aceptaras y disfrutaras de la desazón, estarías mejor conmigo. (con dedicatoria incluida)
5- Lo que me diferencia de los demás soberbios es que, además, me doy vergüenza ajena-propia.

viernes, 7 de agosto de 2015

mi cara es un lamento por Cneo Cornelio Escipión

En una visita reciente de un amigo nazareno, nos propusimos buscar el rogus Scipionis en el lugar que, con los textos y la toponimia delante, es el único sitio posible donde localizarlo. Este lugar se encuentra en las cercanías de Hornos de Segura.

En nuestra búsqueda del lugar más próximo a aquel en el que es más fácil que Cneo Cornelio Escipión fuera muerto, atrapado en una construcción que fuese incendiada, tuvimos buenos ratos de conversación, de hipotetizar y de observar in situ y desde lo alto la orografía.

Aquí dejo una foto de la señalización más cercana al punto.


mi cara es un lamento por Cneo.
Os dejo un enlace a un artículo revelador.

Ilorci, Scipionis rogus (Plinio, NH III, 9) y algunos problemas de la Segunda Guerra Púnica en Hispania